Mi profesión de origen es Licenciada en Psicología. Una de las áreas en donde uno se puede desempeñar es la educativa. Se refiere a orientación vocacional y consejería en las escuelas. No olvido a una maestra que me comento que el trabajo mas desafiante no es con los niños, pues estos son muy moldeables, ni con adultos pues generalmente tienen disponibilidad para hacer lo que uno les pide, que el gran desafió es con los adolescentes pues no es fácil convencerlos de las cosas ni hacer que atiendan o hagan lo que uno les pide.
Hace aproximadamente dos años fui a entregar mi currículum a una universidad particular para obtener una oportunidad como docente y se me dio; impartí la materia “Lógica” a alumnos de nivel medio superior. Fue muy gratificante para mi porque me di cuenta de que de verdad me gusta estar frente a grupo y que además de enseñarles conocimientos, puedo ser un agente de cambio para ellos. Por ello seguí buscando oportunidades en las escuelas hasta que encontré una en el CECyTEC de mi localidad en donde estoy actualmente. Me iban a colocar en trabajo social pero se hizo un cambio y me dieron las materias de LEOyE de primero y segundo semestre.
Ser profesor para mi implica un gran trabajo y mucha responsabilidad; los alumnos a esta edad están en un proceso de cambio significativo donde se toman decisiones muy importantes que marcan el rumbo en sus vidas y siento una tremenda responsabilidad de guiarlos y orientarlos; así como un médico pues los dos trabajamos con seres humanos en toda la extensión de la palabra.
Todo esto a significado un gran desafió para mi pues no tengo la preparación pedagógica que me ayude en mi desempeño docente y lo que he aprendido a sido por algunos cursos que he tomado pero mayormente por ensayo-error, pero a la vez es importante para mi porque me brinda la oportunidad de tratar con seres humanos excelentes que necesitan un poco de atención y respeto que no obtienen de su entorno para impulsarse y salir adelante en la vida.
Una de mis satisfacciones es poder utilizar mis conocimientos dentro de la escuela y orientar a los alumnos que se acercan a mí para pedirme ayuda de manera personal y no académica aunque no sea mi cargo, ya sea por cuestiones familiares, amorosas, religiosas, económicas, etc. Otra es el respeto que tienen los alumnos hacia tu persona cuando los encuentras, te saludan y te dicen que eres de las pocas personas que creen en ellos y que los tratan bien.
El detalle con el que no me encuentro satisfecha es que no he podido llevar el conocimiento a mis alumnos de la manera que deseo, más que por el tipo de población a la que atiendo, por no tener las herramientas necesarias en materiales, espacio y conocimientos. Los salones son numerosos, los espacios pequeños, carecemos de materiales por ser una escuela nueva y el tercer punto ya lo saben.
11 ene 2009
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